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domingo, 13 de diciembre de 2020

Cinco años sin el Lolo: "Mano a mano con el Dr Paramo"


 

 Fué el primer neonatólogo que denunció doce casos de nacimientos de bebés vivos, con malformaciones en un mismo año, en el Samco de la ciudad de Malabrigo. El sabía y nos instruyó a todos. El glifosato se estaba usando en los campos argentinos, años antes de ser aprobado por la Resolución 167/96 sin estar autorizado.

Lo trataron de loco, y el no sabía aún a qué herbicida se estaba enfrentando. Logró sacar los mosquitos fumigadores del éjido urbano y las malformaciones cesaron en cuantía, pero el cáncer fulminante en jóvenes se hizo costumbre.-

Ninguno de los dos sabíamos que ese llamado telefónico del día 11 de diciembre de 2015, era nuestra despedida.
Estabas optimista como siempre, esperando la prótesis para la segunda operación de cadera. Con la palabra justa, la opinión certera y la coincidencia de almas de siempre.Hasta en las pequeñas cosas armonizábamos.

Desde aquel “Doctor, grítelo más fuerte!” del año 2007 no nos separamos más. Aunque lejos, siempre estaba la llamada, el correo, los retos “a la negra” como me decías, Lolo querido. Pero también los “bravo!, adelante, y dales con todo“, la corrección exacta de un sabio.
Convinimos la entrevista con la periodista Jutta Pinzler para el día miércoles 16 en tu casa. Viajé antes que el equipo de filmación alemán, pero un llamado de nuestro querido amigo Lucero, me partió el corazón.

En algún lugar allí arriba, junto al Dr Andrés Carrasco estarán riendo y contando bromas de los Congresos. Nunca olvidaremos esa charla en la Jornada de Santa Fe ante los diputados, en septiembre de 2009. Dijiste – “Estoy cansado de todo”, la lucha es tan ardua que todos de una u otra manera de a ratos decaemos. El Dr Carrasco te contestó -“¿Ahora me vas a aflojar? …después que el estudio del glifosato lo hice por tus denuncias…?”
Este grupo de amigos ya tuvo dos cachetadas seguidas, los perdimos a ambos, y estoy llorando…

Descansa en paz “Astronauta en bicicleta”, así te llamó el escritor catalán Gustavo Duch. Se fué un amigo, un padre, un hermano, y el vacío es insoportable. Diste mucho más que tu gran corazón, ése al que le seguiré pidiendo que me ayude, que me guíe, que me de un abrazo de oso. Por favor Lolo…, Doctor, grítelo más fuerte!…

Fuente Zero Biocidas

domingo, 9 de agosto de 2020

Los niños de Hiroshima



Por Graciela Vizcay Gómez, especial para NOVA

Mi esperado viaje a Tokio, desde Buenos Aires, tuvo una duración de un día completo. Luego, para llegar a Hiroshima, en el tren bala o Japan Railways Shinkansen son unas cuatro horas más, por tal motivo dejé este viaje para los últimos días de mi estadía.

Desde la terminal de Hiroshima llegué en un tranvía que es toda una reliquia al Parque de la Paz, ubicado cerca de la zona cero de la explosión. Había viajado para eso, y no pude evitar las lágrimas al estar frente al único edificio que quedó en pie, la Cúpula Genbaku.

El número de personas asesinadas por la bomba atómica no se sabe con precisión incluso hoy. Sin embargo, se estima que alrededor de 140.000 personas murieron a fines de diciembre de 1945 aun cuando el daño agudo causado por la radiación disminuyó.

A 1,2 kilómetros del hipocentro, donde estalló la bomba, casi el 50 por ciento murió ese día. Se estima que del 80 al 100 por ciento murieron en áreas más cercanas al hipocentro. Hasta marzo de 2014, Japón contó 192.719 personas como sobrevivientes registrados, según la cadena de noticias Asahi.

Al menos 70.000 personas murieron en la explosión inicial, mientras que aproximadamente 70.000 más murieron a causa de la exposición a la radiación. “El total de muertos en cinco años puede haber alcanzado o incluso superado los 200.000, debido al cáncer y a otros efectos a largo plazo”, según la historia del Departamento de Energía sobre el Proyecto Manhattan.

¿Era necesario tal crimen contra la humanidad?

"Los japoneses empezaron la guerra desde el aire en Pearl Harbor. Ahora les hemos devuelto ese golpe multiplicado", fue una de las primeras cosas que dijo el presidente Harry Truman en el mensaje en el que informó al mundo del ataque contra Hiroshima.


La bomba llamada “Little Boy” fue lanzada, a las 8.15 de la mañana del 6 de agosto de 1945. Tenía 3 metros de largo y pesaba cuatro toneladas. Era de uranio 235.

"La usamos para acortar la agonía de la guerra, para salvar las vidas de miles y miles de jóvenes estadounidenses", dijo el jefe de Estado tres días después, en un mensaje transmitido el día del lanzamiento de una segunda bomba sobre la ciudad de Nagasaki.

La bomba, llamada “Fat Man” fue lanzada a las 11.02 a.m. del 9 de agosto de 1945. Tenía 3,2 metros de largo y pesaba 4,5 toneladas. Era de plutonio 239. Alrededor de 74.000 personas murieron en Nagasaki a fines de 1945.

Semejante genocidio no era necesario, EEUU solo quería demostrar su hegemonía ante el mundo y hacerle ver a la Unión Soviética su poderío. Esa es la realidad, y por más que Hollywood lo quiera maquillar con películas donde siempre son las víctimas, lo cierto es que las víctimas no son los estadounidenses, quienes aprobaron tal decisión y la aplaudieron.

Los niños de Hiroshima

Fue el nombre de la primera película japonesa que trató la tragedia de la bomba atómica, producida siete años más tarde del bombardeo. Kaneto Shindo escribió el guion basándose en una colección de cuentos y poemas escritos por los jóvenes supervivientes de la bomba, y reúne testimonios compilados por el profesor Arata Osada. Se estrenó en 1952, y es evidente el claro espíritu antibelicista en la historia y la necesidad del director de acabar con la proliferación de armas nucleares; para ello, educaba a los jóvenes mostrándolos la devastación que producían las armas atómicas.

El triciclo de Shing

Su autor, el sobreviviente Tatsuharu Kodama, escribió un libro para niños publicado en japonés en 1992 y en agosto de 1995 en inglés, donde cuenta lo que le sucedió a un niño de 3 años llamado Shinichi Tetsutani.

La historia es narrada por el padre de Shin, Nobuo Tetsunani, quien describe la mañana poco antes del ataque como un día tranquilo y soleado. Shin y su mejor amiga, una niña llamada Kimi, se encontraban afuera de la casa, jugando con su juguete favorito: un triciclo con manubrio rojo.

La explosión arrasó todo, su padre lo encontró bajo los escombros, “Le sangraba el rostro y estaba hinchado”, dice el libro. “Estaba demasiado débil como para hablar, pero su mano aún sostenía el manubrio de su triciclo. Kimi ya no estaba, había desaparecido en algún lugar debajo de la casa”. El padre de Shin no soportó la idea de dejar el cuerpo del niño en un cementerio solitario. Por lo tanto, la familia enterró a Shin en su jardín trasero, junto con su amiga Kimi y su querido triciclo. En 1985, 40 años después, el padre de Shin decidió trasladar los restos de su hijo al cementerio de la familia. Él y la madre de Kimi ayudaron a desenterrar la tumba del jardín. Ahí, según el libro, vieron “los pequeños huesos blancos de Kimi y Shin, de la mano como los habíamos colocado”.

“Esto nunca debería sucederles a los niños. El mundo debería ser un lugar tranquilo donde los niños pueden jugar y reír”, manifestó Nobuo. Al día siguiente, el padre de Shin donó el triciclo al museo de Hiroshima. Ahí, el legado de un niño de 3 años le sigue recordando a las generaciones futuras sobre los horrores de la destrucción nuclear. El relato fue publicado el 6 de agosto de 2015, por Thom Patterson de la CNN.

Las grullas de origami


La niña Sadako Sasaki tenía dos años cuando cayó la bomba en Hiroshima. Diez años más tarde, a la edad de doce años, por consecuencia a la exposición de la irradiación, los médicos le diagnosticaron leucemia. “Es una enfermedad de la bomba atómica”, dijo su madre. Estando internada, no se sabe aún si fue una niña o una adulta llamada Chizuco, le contó una historia: “¿Conoces la historia de las mil grullas? Sadako nunca había escuchado sobre esa leyenda.

Esta amiga le comentó de una antigua leyenda japonesa que promete que, quien pliegue mil grullas de origami, recibirá un deseo por parte de los dioses. “Pide el deseo de sanarte”, le dijo Chizuco. Pero Sadako solo pudo armar 644, murió en octubre de 1955.

Esta ave habita la isla de Hokkaido Cuando alguien ve una grulla lo considera un buen augurio. Se la llama “el ave de la paz” o “de la felicidad”.

El origami es un arte que consiste en el plegado de papel o papel de arroz, sin usar tijeras ni pegamento para obtener figuras de formas variadas son muy conocidas en Japón y su símbolo más característico es para dar suerte y traer paz a tu vida.

Según el libro que Eleanor Coerr, la escritora canadiense fallecida en 2010, para el día de su funeral, Sasaki Sadako fue enterrada con las mil grullas que doblaron los otros enfermos, quienes poco a poco murieron en los siguientes meses.

En el Parque de la Paz de Hiroshima se construyó una Estatua de los Niños de la Bomba Atómica, con forma de grulla dedicada a Sadako, pero también a todos los niños que fallecieron a causa de la bomba. Semanalmente, muchos visitantes llegan a dejar grullas como un símbolo de paz universal. En la base de la estatua se lee una leyenda: “Este es nuestro grito, esta es nuestra plegaria: que haya paz en el mundo”.

Los niños por nacer también sufrieron la bomba en el útero de su madre

La creciente incidencia de microcefalia y discapacidad intelectual asociada con la exposición ya era evidente a fines de la década de 1950. Entre los sobrevivientes en el útero con una dosis estimada en menos de 0.005 Gy, (grados), se encontró discapacidad intelectual severa en 9 de 1,068 (0.8 por ciento), mientras que los sobrevivientes en el útero con una dosis estimada en 0.005 Gy o más. 21 de 476 (4.4 por ciento) fueron diagnosticados con discapacidad intelectual severa.

La probabilidad de desarrollar esta discapacidad intelectual severa está fuertemente relacionada con la dosis y la edad fetal en el momento de la exposición (especialmente en una etapa significativa de desarrollo). La aparición excesiva de discapacidad intelectual fue particularmente pronunciada en los expuestos entre las 8 y 15 semanas posteriores a la concepción, y menos en los expuestos entre las 16 y 25 semanas posteriores a la concepción. Por otro lado, no se observó en aquellos que estuvieron expuestos de 0 a 7 semanas o de 26 a 40 semanas después de la concepción. Incluso si no se logró una discapacidad intelectual grave, los que estuvieron expuestos entre 8 y 25 semanas después de la concepción mostraron una disminución en el rendimiento escolar y el índice de CI con el aumento de la dosis, y la aparición de enfermedad paroxística, que produce episodios que imitan a una crisis epiléptica.

La resonancia magnética del cerebro fue realizado en seis personas con discapacidad intelectual grave, lo que sugiere que la exposición a los 3-4 meses después de la concepción causa anormalidades aparentes en la estructura del cerebro. Al igual que los sobrevivientes de la bomba atómica infantil, las mediciones corporales anuales de los sobrevivientes del útero también mostraron una reducción general de la altura y el peso en la edad adulta (18 años) en el grupo de dosis alta. En este caso, el sexo y la edad del feto en el momento de la exposición son irrelevantes. Todos estos datos pueden chequearse en el Radiation Effects Research Institute (RERF), una organización conjunta de investigación entre Estados Unidos y Japón que investiga los efectos de la radiación de la bomba atómica en la salud con fines pacíficos.

Docenas de bebés que habían estado en el útero de sus madres cuando explotó la bomba nacieron con microcefalia, cabezas anormalmente pequeñas. Alrededor de 1950, los casos de leucemia en Hiroshima se dispararon, y alrededor de 1955 aumentaron los cánceres de tiroides, seno, pulmón y otros. Persisten los temores de que el problema pasará generaciones.

Los huérfanos

Unos 23.500 niños (alumnos de escuela primaria de tercer grado y superior) habían sido evacuados con sus clases a pueblos y aldeas fuera de la ciudad. De estos, entre 2.000 y 6.500 perdieron a sus padres por la bomba y quedaron huérfanos. Muchos otros niños de poblaciones vecinas, que habían estado en Hiroshima en ese momento también perdieron a sus padres. Ambos grupos se conocían comúnmente como "huérfanos de la bomba atómica". Pero algunos de los niños, por diversas razones, no pudieron vivir en estas instalaciones. Vivían solos, sosteniéndose a sí mismos limpiando zapatos y haciendo trabajos pequeños.

Había un campamento para alojar a esos huérfanos, y se instalaron cinco más alrededor de la ciudad de Hiroshima a fines de 1955. Sin suministros ni fondos, asegurar la comida era la mayor preocupación. Como resultado, los huérfanos hicieron todo lo que podían hacer, como agricultura, redes de pesca, la excavación de mariscos y todo lo que podían comer.

El periodista Norman Cousins (1915-1990), visitó Hiroshima como uno de los principales autores de la famosa revista literaria "Revisión de literatura del sábado" de Nueva York, en agosto de 1955, vio la devastación de la bomba atómica y se sorprendió al ver tantos huérfanos.

Después de regresar a los Estados Unidos, Cousins anunció un informe titulado "Hiroshima en 4 años" en la misma revista, llamando a fomentar a los huérfanos como niños estadounidenses adoptados mentalmente. La respuesta fue enorme, con muchos estadounidenses esperando ser "padres espirituales" de huérfanos.

Para cuidar a los huérfanos de la bomba atómica y nutrirlos emocionalmente, Norman Cousins promovió un programa, alentando a los "padres espirituales" a enviar 20 dólares al año para el cuidado de sus huérfanos. El programa fue popular y muchos estadounidenses se unieron. Durante los diez años transcurridos entre 1950 y 1959, aproximadamente 500 personas enviaron un total acumulado de 20 millones de yenes para ayudar a mantener a los niños. El periodista recibió el título de Ciudadano Honorario de Hiroshima en 1964.

También tiene su monumento en el Parque Memorial de la Paz, para honrar sus grandes, incluida la promoción del proyecto de adopción moral para la bomba atómica y los huérfanos de guerra, sus esfuerzos para ayudar a las mujeres sobrevivientes de la bomba atómica a recibir tratamiento queloide en los EE. UU, y su llamado al mundo para la eliminación de tratamiento de armas nucleares.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) informó hace horas que sigue habiendo en el mundo más de 14.000 bombas atómicas y que muchas de ellas son decenas de veces más potentes que las arrojadas el 6 y el 9 de agosto de 1945 en Hiroshima y Nagasaki.

Japón fue un viaje muy turbador, como todos los que he realizado a zonas de desastre, ignorando la pandemia por coronavirus que se avecinaba a los pocos meses de mi regreso a Argentina.

Quiero dejarles la experiencia de este viaje resumida en una frase del sabio Noam Chomsky: “Si algunas especies extraterrestres fueran recopilando la historia del homo sapiens, ellos podrían dividir el calendario: en Antes de las armas nucleares y en La era de las armas nucleares. Esta última era, por supuesto, se abrió el 6 de agosto de 1945, el primer día de la cuenta regresiva para lo que puede ser el final poco glorioso de esta extraña especie, que alcanzó la inteligencia suficiente para descubrir los medios eficaces para destruirse a sí misma”.

Foto: La autora en Hiroshima con un grupo de niños.

viernes, 19 de enero de 2018

Falleció "Abu Yaya" la abuela que luchaba contra el glifosato


A los 82 años falleció el 19 de Enero de 2018 Norma Lydia Barberis, en su casa en Venado Tuerto.

Por Graciela Vizcay Gomez

Su nieto Fernando Cáceres la llamaba "Abu Yaya", y así la llamábamos todos. Fernandito falleció a los 4 años de edad por una Leucemia Linfoblástica Aguda. Norma luchó hasta los últimos años de su vida como una activista más contra las fumigaciones, sacando fuerzas de donde no tenía, hasta quedar postrada en su cama sin poder caminar, por la enfermedad que padecía. “Nos preguntaban de dónde veníamos, cuando nombramos Venado Tuerto la jefa del equipo, la Dra. Monica Mattus, me dijo que había probabilidad de que sea consecuencia de los agrotóxicos”. decía Norma. Siempre afirmaba ante los medios que su nieto Fernandito estuvo expuesto al agrotóxico en las vías del tren donde solía llevarlo su padre. En todo el país se fumigan las vías del tren con glifosato, como en Buenos Aires, lográndose su prohibición en pocos municipios, entre ellos Vicente López, gracias a la lucha incansable de los vecinos.

Su historia: AQUÍ

Nunca dudó sobre la causa de la muerte de su nieto, su video recorrió el mundo, y logró recuperar la historia clínica de su nieto que guardaba en decenas de cajas con información y estudios sobre agrotóxicos. Así la conocí, peticionando frente al municipio por una ordenanza, o por una mejor protección contra las fumigaciones. Jamás tuvo una respuesta. Luego recuperamos la historia clínica del niño, que se negaba a entregar un Sanatorio de la zona.

La visité en Venado Tuerto y me malcriaba con sus empanadas dulces, con pasas de uva.Recorrimos los medios llevando su caso, tanto en radio LT29, y en la TV.Canal 12 de Venado Tuerto. La abuela se hacía oir y así pueden dar fé el periodista Dr Abel Pistrito y Carlos "Pachi" Barbarich del Diario La Capital de Rosario, a quienes siempre agradecía por darle un espacio. -“Porque hay otros niños enfermos de Venado Tuerto tratándose en Rosario y en el Garrahan y no quiero que tengan el mismo final de mi nieto”. decía siempre.

Se fué Abu Yaya. Ya no llora más, ahora ríe junto a Fernandito. Nunca le fallaste, cumpliste Yaya. Ahora puedes caminar y no hay dolor.

Pasadas las diez de la mañana del 19 de Enero, luego de las medicinas diarias le dijo a su enfermera, "Quiero dormir". Y te dormiste Yaya, porque un ángel acariciaba tu pelo. No quisiste dejarlo escapar y te aferraste a su mano pequeña. Juntos andarán por ahí sonriendo, atrás quedó un disfraz de conejo del niño, ya no lo necesita, la abuela será mejor diversión y compañía en el cielo.-

ZERO BIOCIDAS

jueves, 10 de noviembre de 2016

Un Réquiem por Ken Saro-Wiwa


Por Daniel Gershenson

Su nombre completo era Kenule Beeson Saro-Wiwa. Nació en Bori, al sur de Nigeria, el 10 de octubre de 1941. Fue exitoso productor de televisión, autor y académico; también, presidente de la Asociación de Escritores Nigerianos. Finalmente: líder social, ecologista y mártir.

Creó y produjo uno de los programas más populares en todo el continente africano. Publicó más de veinte libros: novelas, poemas, ensayos, obras teatrales. Era uno de los personajes más conocidos de su país.
Desde joven le preocupó la suerte de su tribu, los Ogoni, que tuvieron la desgracia de vivir en la región del Delta del Río Níger, que contenía –contiene- grandes yacimientos de petróleo y comunidades pobres y marginadas. Los pozos comenzaron a explotarse a partir de 1958 por el coloso petrolero anglo-holandés Shell Oil, sin que nadie mostrara la menor preocupación por los usos y costumbres de sus habitantes, por su forma de vida y sustento. Menos aún, por el medio ambiente.

A principios de los noventa, Saro-Wiwa tomó la decisión más importante de su vida. Defendería Ogoniland, exhibiendo ante la opinión pública internacional las atrocidades cometidas por Shell y sus cómplices en el gobierno.

Cuando él decidió involucrarse por completo en la defensa de su comunidad y su entorno, ya habían pasado más de tres décadas de expoliación sistemática con el beneplácito y complicidad de las autoridades nigerianas, que declararon su independencia en 1960.

Se incorporó al Movimiento por la Supervivencia del Pueblo Ogoni (MOSOP, por sus siglas en inglés), hasta llegar a presidirlo. También fue miembro de UNPO, u Organización de Pueblos y Naciones No Representados. Con su apoyo y las redes solidarias que fue hilvanando, articuló formidables grupos de presión que recurrían a medidas no-violentas y emprendían metas tales como la promoción de la conciencia democrática local; la protección el entorno natural del pueblo o nación Ogoni; opciones de desarrollo para la región, y la salvaguarda de su patrimonio cultural y costumbres. En esencia, MOSOP pretendía la autodeterminación ante el doble embate del gobierno y la corporación petrolera, que no habían aportado nada de provecho a cambio de la extracción de combustible.

Para el año 1993 (uno después de haber sido arrestado por primera vez por el régimen militar y después de ser liberado), Ken Saro-Wiwa pudo convocar a trescientos mil Ogoni para que salieran a manifestarse a exigir sus derechos en su día, el 4 de enero para ser exactos. Celebró su emancipación simbólica, casi la mitad de la población total de la tribu.

Fue entonces que Shell y el gobierno se abocaron a reprimir sin miramientos a esa comunidad. Necesitaban aplastarla para mantener el statu quo que beneficiaba a la corporación, mantenía el flujo de petróleo y llenaba los bolsillos de la cleptocracia en la administración del gobierno y sus compinches. Miles de habitantes fueron masacrados durante esta época; poblaciones enteras, desplazadas.
Mandaba en Nigeria el sanguinario general golpista Sani Abacha y una corrupta camarilla cuya exclusiva prioridad era complacer a Shell y otras empresas petroleras con las que traficaban sucios negocios a manos llenas, a expensas de la devastación que hizo de una zona fértil como Ogoniland, tierra yerma y ultrajada. La minoría Ogoni no pesaba en el juego de poder político en el que luchaban por el poder las tres etnias principales: los Yoruba, Igbo y Hausa. Saro-Wiwa era un obstáculo cada vez más peligroso para Shell; las campañas internacionales en su contra fortalecían la vía pacífica y era menester dar un ejemplo a otras regiones del país que pudiesen albergar similares pretensiones. Convencerlas, con fuerza bruta, de que esa estrategia, la de exigir sin violencia y con convicción democrática sus derechos, conduciría al absoluto fracaso.

El 21 de mayo de 1994 fueron asesinados, en extrañas circunstancias, cuatro integrantes de MOSOP que no compartían las ideas progresistas del grupo de Saro-Wiwa. Existen elementos para suponer que el teniente coronel Paul Okuntimo, un militar pagado por Shell, provocó con sus tropas estas muertes para responsabilizar a Saro-Wiwa y otros miembros de la agrupación pacifista a su cargo. El ejército fungía como guardia pretoriana de la empresa.

El incansable activista nigeriano y catorce de sus compañeros fueron arrestados y torturados. Se les sometió a juicio sumario, sin respetar sus garantías y al más puro estilo de los regímenes totalitarios. Su equipo de abogados renunció, al no existir condiciones mínimas de debido proceso. Shell sobornó a testigos en su contra que luego se retractaron.

Poco importaba. La consigna terminante era dictar sentencia de muerte contra Ken Saro-Wiwa y sus compañeros.
A lo largo del proceso, Shell sostuvo reuniones con miembros del gobierno de Abacha y su poder judicial.
De nada sirvieron las solicitudes de organismos defensores de los derechos humanos o peticiones formales de líderes como Nelson Mandela o Bill Clinton. La decisión estaba tomada.

En 1995 y durante la reunión de la Mancomunidad de Naciones, con el juicio en curso, no se tocó el tema de una posible conmutación de sentencia para los falsamente inculpados. Sólo fue después de su ejecución que Nigeria fue suspendida de esa asociación durante cuatro años.
Hubo seis absoluciones. Ya liberados, se reincorporaron a MOSOP, organismo que continúa desarrollando sus actividades hasta la fecha. Shell y Abacha intentaron desbaratar de un golpe mortífero a MOSOP, sacrificando a sus líderes principales. No lo consiguieron.

Nueve activistas fueron sentenciados a morir en la horca. Orden emitida sin vuelta de hoja, o la menor posibilidad de ser apelada.
El gobierno nigeriano tenía prisa. El viernes 10 de noviembre de 1995, en la prisión Port Harcourt se consumó el sacrificio de Ken Saro-Wiwa, Baribor Bera, Saturday Doobee, Nordu Eawo, Daniel Gbokoo, Barinem Kiobel, John Kpuinen, Paul Levura y Felix Nuate.

Sus cuerpos fueron arrojados a una fosa común. Apenas en el 2000, la familia de Saro-Wiwa recuperó los huesos de quien fuera en vida uno de los principales defensores del medio ambiente en el mundo. En 2005, cinco años después de su entierro oficial, sus restos mortales se depositaron junto a la tumba de su padre en Bori, el pueblo que lo vio nacer.

Ahora que vienen empresas extranjeras como Shell, Exxon o BP (responsable de la fuga de petróleo más grave de la que se tiene noticia, en el Golfo de México), a competir con la corruptérrima Pemex, recordamos a Saro-Wiwa y sus ocho compañeros de lucha. ¿Participarán estas compañías en el expolio sin control alguno, y en el fracking por venir (actualmente prohibido en países como Francia y Bulgaria)? ¿Tendrán, como en Nigeria, la entera libertad de obrar a su antojo? ¿Será éste como en la Época de Oro del Salinato- el Gran Desquite de las transnacionales y sus aliados en el gobierno, las cuales (siguiendo la costumbre de otros corporativos nacionales y extranjeros aquí avecindados), abusarán -como sólo aquí pueden hacerlo- en cuanto acampen en México?

Shell Gas Flare, Nigeria
El tirano Abacha falleció repentinamente en 1998: a su familia le encontraron miles de millones de dólares robados y depositados en paraísos fiscales y bancos suizos.
En 2009, Shell accedió a pagar a la familia de Saro-Wiwa, otras víctimas del asesinato judicial y la comunidad Ogoni una compensación por más de quince millones de dólares. El caso Wiwa v. Shell se litigó en una corte federal de los Estados Unidos. Empero y hasta hoy, la empresa no reconoce su responsabilidad directa en los eventos que desembocaron en el asesinato judicial de Ken Saro-Wiwa y sus aliados.

Desastre en la desembocadura del Río Níger.
Ahora que un amplio sector del gobierno, partidos y empresarios sucumbe ante la panacea de la reforma energética que -como con López Portillo o Carlos Salinas- ‘devolverá al país por la senda de la abundancia y el progreso’ (u otras frases enlatadas de su elección), bien haríamos en no olvidar a Ken Saro-Wiwa: un adelantado a su tiempo que pagó con la vida el atrevimiento de enfrentarse al poder, sólo por intentar proteger su tierra y su comunidad.

Zero Biocidas

domingo, 5 de junio de 2016

5 de junio, ¿Día del Medio o Miedo Ambiente?


Nada que festejar ni conmemorar. Hoy es un día más para recordarles a los niños que EXISTÍA una Pachamama, que fué profanada, expoliada, envilecida y entregada como esclava al saqueo multinacional.

Ningún acuerdo de París o Marruecos, podrá restablecer los pedazos de su cuerpo mutilado que faltan.Solo nos resta proteger sus restos de la rapiña, para nuestros hijos, las generaciones futuras, a las que les dejamos esta pesada herencia: Construir una sociedad con valores y educación.Y pedir perdón por haber destruído el préstamo de nuestros antepasados por la avaricia, la soberbia de la ciencia sucia y la ignorancia de los Estados.-

Me avergüenza la entrega total de nuestros recursos y soberanía a los depredadores, la violación constante de la legislación y de todos los tratados internacionales. El cinismo de los representantes asistiendo a los COP, la hipocresía de los políticos, la payasesca figura de un ministro que usa la Tora en su habitual despliegue de BUFÓN del gobierno. La desverguenza de las Ongs golfas de los políticos de turno, la complicidad de organismos públicos en el genocidio del pueblo en todas las maneras posibles con la connivencia de todos y cada uno de los políticos del país.

Me da asco que se esté realizando un Festival de Cine supuestamente ambiental en el país, y donde ningún activista argentino está presente, ni es parte del jurado.Eso habla y mucho de ésa hipocresía, cinismo y las "golfas" pseudoambientalistas.

Este artículo fué escrito en el año 2009, como la mayoría de mis trabajos, siempre están vigentes.Imposible agregar más, cuando nada ha cambiado, solo empeorado. Difúndanlo, es de Uds, ya no mío.Enseñen a sus hijos a amar la tierra que nos da frutos, todo lo que le adicionamos es intrascendente -Atte Dra Vizcay Gomez

-"Hoy 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente. Mucho se dirá y publicará sobre ésta fecha, los medios más hipócritas cubrirán sus páginas con loas a la Pachamama, en otra sección a su vez ,en el suplemento obligado, loas al agrocidio, sus voceros y publicitando los venenos que asolan a nuestra gente.

Al día siguiente nada se hará,como no se hace hoy,para mejorar o tratar de dejar a las generaciones futuras el sueño plasmado en “Nuestro Futuro Común” ,allí donde nace el concepto ”desarrollo sustentable”.

Leer más: https://www.ecodebate.com.br/2009/06/05/5-de-junio-%C2%BFdia-del-medio-o-miedo-ambiente-artigo-de-graciela-cristina-gomez/

lunes, 25 de abril de 2016

A 18 años de la peor catástrofe ambiental de España


La noche del 25 de abril de 1998 esta mina se convirtió también en el foco del peor vertido de minas en Europa, y el segundo más grande de los 59 mayores registrados en las minas de todo el mundo. 

Por Graciela Vizcay Gomez

Si toda historia es trágica tras un desastre ecológico, la del vertido de la mina de Aznalcóllar en la cuenta del Guadiamar, a 50 km al norte del Parque Nacional de Doñana, tiene la siniestra distinción de ser la mayor catástrofe ambiental sucedida en España. Le sigue de cerca el accidente del Prestige que, aunque tuvo un vertido menor, su marea negra alcanzó 2.000 km de costa por lo que ambos podrían encabezar el trágico pódium, según la publicación de Agenciasinc.es

La noche del 25 de abril de 1998 esta mina se convirtió también en el foco del peor vertido de minas en Europa, y el segundo más grande de los 59 mayores registrados en las minas de todo el mundo. La rotura de la balsa produjo un impacto ambiental y socioeconómico muy fuerte en la zona afectada, implicó la contaminación de las aguas, y promovió uno de los programas de recuperación de suelos más importantes a escala europea con la creación del Corredor Verde del Guadiamar (GGC).

 “Parte del programa de reparación integral del área consistió en la remoción de lodos y de una capa superficial de las zonas afectadas, lo que implicó la pérdida de gran parte del contenido en materia orgánica del suelo, repercutiendo negativamente en las propiedades físicas, químicas y biológicas del mismo”, declara a Sinc Sara Muñoz Vallés, investigadora del departamento de Biología Vegetal y Ecología de la Universidad de Sevilla, que participa en el proyecto europeo RECARE sobre gestión sostenible de los suelos y el cuidado del paisaje. 

En 2016 la cuenca del Guadiamar todavía presenta niveles de contaminación por metales pesados que afectan a la flora y fauna de la zona Aunque la práctica totalidad de los lodos contaminados fueron rápidamente retirados tras el accidente, en 2016 la cuenca del Guadiamar todavía presenta niveles de contaminación por metales pesados que afectan a la flora y fauna de la zona. Por esta razón, en el marco de los 17 casos de estudio europeos que abarca RECARE, se están aplicando diferentes medidas de remediación de la contaminación en parcelas experimentales del río, para determinar la estrategia más efectiva que recupere los suelos afectados y evite el riesgo potencial de dispersión de la contaminación a las áreas cercanas. ‘Bombas químicas’ en la zona, un peligro real “Las áreas que presentan claros problemas de contaminación residual tienen una distribución irregular en los patrones de contaminación dentro del corredor, alternándose espacios altamente contaminados con áreas no tan afectadas. Se ubican principalmente en los primeros doce kilómetros desde dónde fluyó el vertido”, explica a Sinc Ana Romero, investigadora de la Universidad de Granada y coautora de un trabajo de la contaminación del suelo publicado recientemente en la revista Environmental Pollution. 

Al no tener en cuenta las formas solubles de los metales, que son las más fáciles de obtener por las plantas, se está subestimando el riesgo real Dichos espacios resultan visibles en el paisaje al ser un terreno totalmente desnudo y, por tanto, indicativo de una contaminación tan elevada que impide el desarrollo de cualquier tipo de vegetación. La consecuencia de todo ello es la existencia de áreas no recuperadas que se presentan como zonas con pH ácido y concentraciones muy elevadas de toxicidad en formas totales y solubles. “Estos suelos constituyen un peligro real y son una fuente potencial de contaminación o bomba química para el resto del ecosistema, ya que por su alta movilidad podrían afectar a acuíferos cercanos o a la fauna que transite la zona”, añade Romero. 

Los metales más abundantes en estas áreas son plomo, cobre, zinc y el metaloide arsénico. El principal problema es que la normativa establecida por la Junta de Andalucía propone como niveles genéricos de referencia para otros usos de los suelos –dónde se englobarían los del Corredor Verde– concentraciones de minerales que no tienen en cuenta las formas solubles. Manifestantes durante la conmemoración del décimo aniversario del desastre ecológico de la Mina de Aznalcóllar / EFE Subestimar el riesgo “En estos últimos años hemos estudiado en mi departamento la poca aplicabilidad del uso de niveles genéricos de referencia a Aznalcóllar. No todos los suelos son iguales y dependiendo de sus propiedades varía si es perjudicial o no la concentración. La normativa contempla las concentraciones totales en suelo y no las solubles, que corresponderían a las formas más móviles”, apunta la investigadora de la Universidad de Sevilla. 

Esto explica los bajos niveles de zinc y cobre localizados en las zonas que aún continúan contaminadas, comparados con los altísimos valores de arsénico y plomo. “Aquí es donde vemos el problema de considerar únicamente la concentración total, porque las formas solubles de los primeros elementos sí son muy altos. Al no tenerlas en cuenta, cuando son por ejemplo las más fáciles de obtener por las plantas, se está subestimando el riesgo real”, recoge Muñoz. "Hallamos más contaminación residual en el canal y en el talud, especialmente en la parte norte del Corredor Verde", dice Domínguez María T. Domínguez, investigadora del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología del CSIC ha publicado en enero de este año un trabajo en la revista Geoderma que lo corrobora. “Muestreamos entre febrero y marzo de 2014 el canal del río periódicamente en contacto con el agua, el talud o parte superior del canal y la llanura de inundación. Hallamos más contaminación residual en el canal y en el talud, especialmente en la parte norte del Corredor Verde, desde Aznalcóllar a Sanlúcar la Mayor”.

Esto indica que la retirada de lodos y la aplicación de enmiendas de limpieza no fueron tan efectivas en estos lugares por la dificultad del acceso de la maquinaria. “Además, un asunto importante es que al no haberse aplicado las enmiendas, en estas posiciones no se ha estabilizado el pH y en algunos puntos que es muy ácido. Esto implica una alta movilidad de los metales del suelo y, por lo tanto, más riesgo de que pasen a la vegetación.Es importante distinguir entre las concentraciones totales de metales y las concentraciones disponibles o móviles –afectadas por factores como el pH–”, enfatiza la investigadora. 

“Me gustaría recalcar –añade Domínguez– que esto se refiere a zonas muy particulares del sector norte y que, con la excepción de estos puntos, podría considerarse que la contaminación está relativamente estabilizada”. Proliferación de los peces exóticos Las huellas aún visibles en la flora del río Guadiamar también lo son en la fauna asociada. Miles de peces y cangrejos aparecieron muertos en los días posteriores a la tragedia. 

Para Ramón J. De Miguel, investigador del departamento de Zoología de la Universidad de Córdoba, “tras la retirada de los lodos se brindó una oportunidad extraordinaria para recuperar la comunidad de peces autóctonos, pero por falta de una apropiada gestión no se consiguió". “La triste historia del Guadiamar es que al sexto año del vertido el tramo afectado podía estimarse recuperado pero ha dejado de poder considerarse así", añade De Miguel De Miguel ha publicado varios estudios sobre la evolución de la comunidad de peces en estas aguas que han publicado el Journal of Applied Ichthyology o la revista Apllied Ichthyology entre otros. “Inicialmente, los peces que recolonizaron el área afectada por el vertido fueron especies autóctonas procedentes del tramo de aguas arriba. Sin embargo, a partir del séptimo y octavo año, los individuos de especies exóticas lograron alcanzar el tramo afectado desde aguas arriba, aguas abajo y tributarios laterales, favorecieron su imposición sobre las autóctonas”, subraya el científico.

 En los muestreos anteriores a 2005 dominaban el barbo del sur (Luciobarbus sclateri), boga del Guadiana (Pseudochondrostoma willkommii) y calandino(Squalius alburnoides). A partir de 2006, la comunidad ha quedado dominada por especies exóticas como gambusia (Gambusia holbrooki), alburno (Alburnus alburnus), perca sol (Lepomis gibbosus) y más recientemente, de 2012 hasta la actualidad, por el pez gato negro (Ameiurus melas). “La triste historia del Guadiamar es que al sexto año del vertido, el tramo afectado podía estimarse recuperado. Por desgracia, la zona ha dejado de poder considerarse asídebido a un aumento y falta de control de aguas residuales apenas sin tratar, a las mayores captaciones de agua, al no erradicar las primeras apariciones de pez gato negro, y al no impedir que las especies exóticas procedentes de Doñana o del embalse del Agrio colonizasen el tramo medio”, concluye De Miguel. 

Miles de peces aparecieron muertos en las orillas del Guadalquivir, víctimas del vertido tóxico de las minas de Aznalcóllar / EFE Pájaros que marcan las líneas de acción En todos esos frentes estuvieron presentes las organizaciones ecologistas cuyo papel fue tratar de resistir los intentos de minimización del vertido por parte de las principales administraciones implicadas y mostrar los impactos socioecológicos del vertido, sobre todo poniendo de relieve la importancia del Parque Nacional de Doñana, tanto ecológica como económicamente para la comarca. Israel Rodríguez, profesor de la Universidad Oberta de Cataluña que investiga sobre los estudios sociales de la ciencia y la tecnología hace referencia a este tema en un artículo de la revista Geoderma.

 “Aprovechando redes y proyectos de anillamiento existentes en la zona, los grupos ecologistas utilizaron los datos científicos recogidos para mostrar los efectos globales del desastre, puesto que los pájaros llevaban consigo la contaminación constituyendo un riesgo para otras especies y ecosistemas. Esto alertó a otros países, a medios de comunicación, y obligó a que la Unión Europea se tomara un poco más en serio lo que estaba pasando en Doñana”. Los pájarosextienden con ellos la contaminación, esto alertó a otros países yobligó a que la UE se tomara más en serio lo que pasaba en Doñana Esta táctica convirtió a los pájaros en líneas, un concepto acuñado por el antropólogo Tim Ingold. “Su trabajo me sirve para caracterizar ese esfuerzo de los ecologistas por mostrar que los pájaros vuelan, se mueven, y extienden con ellos la contaminación mucho más allá de los límites artificiales del parque nacional. En ese sentido, pueden ser entendidos como líneas que dibujan un Doñana totalmente distinto del que perfilan los mapas de las administraciones”, asegura Rodríguez.

 Los suelos actuales, que han evolucionado a lo largo de cientos de años, representan un importante recurso para la vida humana, ya que cumplen un papel crucial en los servicios esenciales de los ecosistemas, respecto a la seguridad alimentaria, la adaptación y la mitigación del cambio climático, de la pobreza y del desarrollo sostenible.Sin embargo, el 33% de la superficie del suelo del planeta, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, se encuentra en estado de degradación debido a la gestión insostenible de dicho recurso. 

La polémica reapertura de la mina Según la Junta de Andalucía, el complejo minero –de unas 950 hectáreas de superficie– cuenta con unas reservas y recursos de alrededor de 80 millones de toneladas de sulfuros polimetálicos por explotar, conteniendo cobre, plomo y zinc, además de oro y plata. La zona situada en la faja pirítica iberica sigue siendo, por tanto, la mayor reserva europea de sulfuros polimetálicos, lo que la dota de un elevado interés económico e industrial. Esta es la principal razón por la que se prepara para volver a abrir en 2018. 

La concesión se ha otorgado al grupo México-Minorbis, compuesto por un consorcio de dos compañías, una de ellas es responsable del mayor desastre medioambiental del país azteca en el río Sonora, hace tan solo dos años. Actualmente, una de las empresas perdedora del concurso público ha recurrido esta adjudicación. La empresa responsable del vertido de Aznalcollar, Bolinder, nunca pagó por lo ocurrido y cobró 500 millones de euros en subvenciones. Se calcula que la catástrofe costó a las arcas públicas unos 300 millones de euros.-

Fuente Zero Biocidas

domingo, 25 de agosto de 2013

Martin Luther King: 50 aniversario del histórico 28 de agosto 1963

Domingo 25 de agosto


Miles se congregaron en el National Mall para conmemorar el 50 aniversario del histórico 28 de agosto 1963, cuando Martin Luther King pronunció su 'Tengo un sueño' 
Dos de los hijos de Martin Luther King Jr. 's hablarán en el evento.
Obama, los ex presidentes Clinton, Carter encabezarán una segunda marcha que pasrá por el King Memorial (Leer más en CNN )